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lunes, 21 de marzo de 2011

El comienzo de la UNAM


La Universidad ha sido atropellada por movimientos políticos e ideoloógicos.
Al inciarse el movimiento insurgente, gobernaba la Colonia el Virrey Javier Venegas, quien buscó su apoyo en la Universidad para evitar así un choque entre españoles ultramarinos y españoles americanos.
Con este movimiento terminó la primera parte de la vida de la Real y Pontificia Universidad.

 Javier Venegas

En el libro Síntesis Histórica de la Universidad de México: "durante los 222 primeros años de su existencia, se graduaron en ella 29, 882 bachilleres y de 1562 a 1820, se graduaron como licenciados 277 y como doctores en Teología, Cánones, Leyes, Medicina o Artes 1403. Y de la Universidad salieron unos 84 obispos o arzobispos.
Don Rafael Heliodoro Valle escribe: "La trágica aventura de la Universidad en el siglo XIX fue originada por la lucha de partidos que llena de agitación a la vida mexicana, desde la aurora del 16 de septiembre de 1810, hasta el crepúsculo del imperio de Maximiliano en 1867. Mientras el partido progresista hizo cuestión de principios la clausura de la Universidad, el moderado y conservador se empeñaba en reabrirla, en modificar su estructura, en ponerla al día con relación a otros planteles de la misma categoría que sufrían parecidas peripecias en el mundo occidental.
La verdad de las cosas es que la Universidad perdía solamente el nombre, unas cuantas cátedras se suprimían, desaparecían los doctores y se quedaba sin rector; pero seguía subsistiendo en sus escuelas de Derecho, de Medicina, de Ingeniería, incorporadas a ella, y en los colegios máximos de San Pedro y San Pablo, San Gregorio y San Juan de Letrán, que suplían una segunda enseñanza completamente desorganizada en el siglo XIX. La Universidad, por la existencia de estos planteles, ha tenido una vida sin solución de continuidad desde el siglo XVI hasta nuestros días. Los decretos de clausura únicamente la desmembraron, la descabezaron, sustiyendo el gobierno de su rector por un burócrata de tercera categoría".
Justo Sierra (un hombre inteligente y culto) promovió vigorosamente la reforma integral de la educación y trabajó sin descanso para que se creara un ministerio dedicado exclusivamente a la enseñanza. "A tal efecto un proyecto de ley fue puesto en manos del Congreso de la Unión; éste lo aprobó y con el consenso del Presidente Díaz se convirtió en un nuevo ordenamiento el 16 de mayo de 1905.



Justo Sierra
Don Porfirio Díaz
En Síntesis Histórica de la Universidad de México dice que: "Teniendo pues en sus manos don Justo Sierra una responsabilidad mayor, se dio  a la tarea de aumentar las escuelas elementales, de llevas adelante la federalización de la enseñanza elemental y de la elaboración de una nueva Ley de Educación Primaria. En los años finales del régimen porfirista, la obra de Sierra se vio coronada con dos acontecimientos de capital importancia para su época y para el povenir inmediato: un Congreso Nacional de Educación Primaria en 1910 y la modelación de la Universidad Nacional de México, también puesta en marcha el mismo año".




LA NUEVA PONTIFICIA UNIVERSIDAD MEXICANA

"No fue la obra de don Justo Sierra la única que en el nivel universitario se presentó en la Época Porfirista. Varios años antes se estableció en la capital de la nación otra más desvinculada del gobierno, reducida a un ámbito mucho más específico, que fue de la Nueva Pontifica Universidad Mexicana, erigida con la aprobación del Papa León XII, ante quien hizo particular representación del Arzobispo de México, Dr. Próspero María Alarcón y Sánchez de la Barquera.
"El año de 1895, el 14 de diciembre, dio el Papa la bula de establecimiento y el 30 de abril de 1896 se efectuó la ceremonia inaugural en la Catedral de México. De acuerdo con los documentos de creación, la Nueva Pontificia Universidad Mexicana tendría aptitud para conferir grados académicos en las Facultades de Teología y Derecho Canónico. Como era de esperarse, la disectriz del pensamiento que presidió la iniciación  y el desarrollo del nuevo centgro escolar fue el escolasticismo, acomododado a los tiempos nuevos, como una especia de retorno a los principios que a su manera habían conformado a la antigua Real y Pontificia Universidad. Su existencia estuvo completamente alejada de las disposiciones del Derecho Postivo Mexicano, sin vinculación con nada del mundo oficial, e incluso en contraste con lo que poco después en 1910 habría de aparecer con la aprobación del gobierno porfirista. La acción y la presencia de esta Universidad no tuvo alcances grandes, ni por permitirlo así sus propias determinaciones que se reducían a lo teológico y canónico, ni por tener cabida allí las inquietudes que iban a alentar en la futura Universidad Oficial, varios años más tarde . Su influjo fue mínimo, su duración corta hasta acabar con extinguirse en medio de la terrible crisis que sobrevino en el país al fin del régimen porfirista".



Himno Universidad Nacional Autónoma de México




lunes, 7 de marzo de 2011

Primera entrada acerca de la Universidad de México

Buenos días (tardes o noches, en su defecto), sabemos que nosotros venimos a hablarles más que nada del centenario que hace poco cumplió nuestra Universidad (UNAM), pero consideramos que es importante hablar de sus raíces e historia, por lo que esta entrada está dedicada a exponer acerca de los antecesores de la UNAM y más acerca de su historia, esperamos que sea de su agrado:
El primer plantel de estudios que hubo en Nueva España fue la Universidad. El inciador fue el primer obispo y arzobispo de México, fray Juan de Zumárraga, el que desde el año de 1537 rmbió a Europa embajadores para entrevistarse con el Emperador Carlos V, y pedir su intervención para que se creara en la Nueva España la Universidad.
Su fundación se debe al Rey Felipe II. quien firmó la cédula de creación el 30 de abril de 1547. Pero la segunda cédula (también firmada por Felipe II) fue el 21 de septiembre de 1551, asignándoles para sus rentas mil pesos de oro de minas anuales y dándole las constituciones de fueros y privilegios de la Salamanca, muy célebre en aquellos tiempos. Ya el primer Virrey (Antonio de Mendoza) procedió la erección de la Universidad el 25 de enero de 1553 (día de la conversión de San Pablo, proclamado Patrono de la Universidad). Cinco meses después (1553) se iniciaron los cursos.
Los alumnos fundadores de la Universidad fueron aproximadamente cien y el gobierno de la institución estaba confiado al claustro, siguiéndose la tradición de las universidades europeas. Se integraba por el rector, quien representaba a la Universidad; el maestrescuela y dos catedráticos.
Las cátredas con que primero fue fundada fueron seis: Teología Sagrada Escritura, Retórica, Artes, Gramática, Leyes y más tarde las cátredas fueron aumentadas y ampliadas.
Se estableció que fueran los grados universitarios en la misma forma que se otorgaban en las universidades de Europa, o sea bachiller, licenciado o maestro y doctor.
La primera casa ocupada por la Universidad estuvo en la esquina de las Escalerillas, o primera de Guatemala y el Seminario.

La fundación quedó por supuesto bajo el patronato real y con el uso de las armas de la Corona de Castilla. Fue en el año 1560, cuando se le otorgó el uso de las armas de Castilla y León para el escudo.

Los rectores en aquellos tiempos tenían jurisdicción sobre los estudiantes, conforme la orática usada entonces de tribunales especiales para todo. Esta institución se nombró "Real y Pontificia Universidad de México".
El título de Pontificia no consta que lo obtuviera entonces por alguna bula o disposición, pues en años posteriores la Universidad mandó un agente de Ultramar para solicitar sus bulas y el doctor Juan de Castilla avisó estar despachadas y pedía mil ducados para el intento de sacarlas, a lo que el rey cooperó con trescientos escudos (cédula del 3 de noviembre de 1556). Por lo anterior podemos decir que la Universidad de México fue sin duda una de las más antiguas del Continente Americano, según las fechas de cédulas como de las bulas, que la acreditaban como la Real y Pontificia Universidad de México.
Los historiadores de la Compañía de Jesús (P. Pérez de la Riva, P. Alegre y el P. Florencio) expresan que cuando vinieron los jesuitas a México en 1572 no había cátetra alguna de ciencias y facultades, lo quye motivó a Pedro Sánchez a excitar a los ricos en los sermones que pronunciaba en la Catedral para que cooperaran a la fundación del Colegio Jesuita de San Pedro y San Pablo, por lo que los jesuitas desempeñaron un papel importante en la instrucción superior del país.
La fundación del Colegio de San Pedro y San Pablo tomó uyn rango de una verdadera universidad por el contenido de sus cátredas, la disciplina y la formación de sus alumnos, por lo que se volvió una "competencia" contra la Real y Pontifica Universidad de México, por lo que el rey nombró visitadores para que informaran los problemas que existían con ésta y se hicieran reformas pertinentes para mejorar la educación.
Sobre las cosas que ocupó la Real y Pontifica Universidad, se ha hablado mucho, pero seguramente como lo afirma Cervantes de Salazar en su libro "México eb 1554 y Túmulo Imperial, editato por Porrúa en 1972, su primer asiento fue en la esquina de las Escalerillas o primera de Guatemala y el Seminario".
Asimismo, como se asegura que tambión ocupó la Universidad la casa de los hermanos Ávila, perteneciente al del segundo marqués del Valle, don Martín Cortés no llegó a ser asiento por ser sumamente reducida.
La Universidad se edificó frente a la antigua Plaza de El Volador y fue en 29 de Junio de 1854 cuando el arzobispo y visitador Pedro Moya de Contreras puso la primera piedra. Y aún sin haberse terminado el edificio se iniciaron las clases en noviembre de 1592. Y el edificio quedó terminado totalmente en 1631. Por último, cerramos con que once años después de iniciada la etapa independiente de México, el Vicepresidente Valentín Gómez Farías clausura la Universidad en 1833.
Fuente bibliográfica:
-Historia de la Universidad Nacional Autónoma de México, Guadalupe Appendini, Primera edición, México 1981.